Las áreas más elevadas del paraje presentan un relieve en ocasiones escarpado donde aflora el sustrato rocoso y que presenta unos suelos poco desarrollados, con una profundidad que no suele superar los 10 cm. denominados leptosoles, y que dada precisamente su escasa profundidad, permite el desarrollo de matorral de bajo porte, especies rupícolas y en aquellas zonas donde se acumula mayor cantidad de suelo especies arbustivas.

Encontramos zonas forestales de pino carrasco, la mayoría de repoblación, ya que la potencialidad del área es el matorral termomediterráneo, que denominamos espinar alicantino, en el que encontramos matorral autóctono silvestre como lentiscos, acebuches, espinos negros, espinos blancos, efedras y palmitos, que nos advierten de su dureza y adaptación al lugar. Algunas laderas están tapizadas por praderas de esparto, tanto natural como cultivado.

En ciertas zonas descubrimos sustratos rocosos, escasamente meteorizados, donde aparecen especies rupícolas como el raïm de pastor y algunas especies aromáticas.

Flora

Fauna

Es posible que veamos “fardatxos”, lagartijas, aves como los colirrojos, mirlos, pequeños mamíferos como los conejos y musarañas, alguna culebra y grandes bandadas de estorninos, verderones que suelen estar amenazados por la presencia de aves rapaces como el cernícalo o el águila calzada. También encontramos aves forestales como mitos y ratoneros.

¿Sabías que?

El alcaudón, un ave de pequeño a mediano tamaño habitante de este ambiente, usa los arbustos con espinas como despensa, es decir, ensartando a sus presas (ratoncillos, pequeñas aves, insectos de todos los tamaños) en estas espinas como reserva alimenticia en inviernos de escasez de presas. También lo hace para ayudarse a trocear la presa, ya que no dispone de unas patas fuertes como las rapaces.

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